martes, 21 de febrero de 2012

Canciones de Léo Ferré: Veinte años




Veinte años
Cuando tienes veinte años la experiencia es algo extraño,
te da igual ocho que ochenta, el futuro te lo inventas,
el amor es para siempre, todo ocurre de repente, 
con mochila y en vaqueros te comes el mundo entero.


Tu cara por equipaje, si es bonita es como un traje,
y si es fea te da igual, tú te ves fenomenal,
lo dejas todo al azar, todo lo quieres probar,
Piscis, Leo, Sagitario...te da igual el calendario.


Cuando tienes veinte años es por mayo, siempre mayo,
un sin fin de primaveras, si hace frío ni te enteras,
cada amor es una apuesta en plan Romeo y Julieta,
luego enciendes un pitillo, todo aquel fuego era brillo.


Tu cara por equipaje en medio del oleaje,
oyes la voz interior, es un rollo superior,
no ves forma de apagar esa radio de ultramar,
cuando en medio de la noche lloras con cara de póker.


Cuando tienes veinte años una rosa entre los labios,
que enseguida se marchita y antes de morir te excita,
cuando se ama es todo o nada, nunca es todo, nunca es nada,
nada te puede alarmar cada día al despertar.



Tu cara por equipaje, echas mano al maquillaje,
cuando solo ante el espejo notas que te has hecho viejo,
no es un problema, proclamas, no hay edad cuando se ama,
guarda tu niño de antaño, siempre tendrás veinte años.


Guarda tu niño de antaño...siempre tendrás veinte años...





Versión de Amancio Prada en "Vida de Artista. Canciones de Leo Ferré"



jueves, 16 de febrero de 2012

El río*

(Elijo este relato de Julio Cortázar porque tiene algo que ver conmigo, un vago reflejo en el personaje femenino, y porque es brillante)


Y sí, parece que es así, que te has ido diciendo no se qué cosa, que te ibas a tirar al Sena, algo por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez me tira hacia abajo. Entonces está bien, qué me importa si te has ido, si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a ahogar en el Sena, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras.
Me das risa, pobre. Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de tournées de provincia, uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose a los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacerle), o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos, y creo que al final me duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme.
Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estuviera tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te cubre a medias, mis dedos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta, inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote, pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa, pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mi mismo. Tengo que dominarte lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial), sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos.

*Julio Cortázar, "El final del juego" en "Cuentos Completos I (1945-1966)" , pags. 313-315. Ed. Alfaguara. Santillana Ediciones Generaless, 2010

jueves, 19 de enero de 2012

Las fiestas de cumpleaños de mi hijo

El pasado sábado celebramos el cumpleaños de mi hijo mayor con sus compañeros de clase. Es la tercera fiesta que celebramos. La primera fue en petit comité, simplemente con su hermano, su padre y yo. La segunda fue con la familia un poco más ampliada incluyendo tíos y primos; y la tercera fue la del pasado sábado, con sus compañeros de clase más sus padres y madres, ¡Dios, qué horror!


No soporto este tipo de fiestas multitudinarias. Lo único bueno es que se juntan los niños que cumplen años en el mismo mes y en el siguiente y lo celebran todos a la vez en una única fiesta, así nos ahorramos unos cuantos cumples. Menos mal, si no, tendríamos unos 24 cumpleaños durante el curso escolar...¡insoportable!


El caso es que te tienes que juntar con gente tan variada como desconocida y si encima eres una de las anfitrionas es lo peor de lo peor porque tienes que estar pendiente de que la gente se sienta a gusto. Un evento al que no te apetece nada ir y en el que encima tienes que disimular que te lo estás pasando genial y que estás super feliz porque es la fiesta de cumpleaños de tu hijo. A veces me pregunto si es que no seré una buena madre por no disfrutar de estos momentos.


En este tipo de fiestas el único tema de conversación son los hijos, el colegio, las tareas extraescolares, lo bien que se les da a todos el fútbol o el inglés, o que tal profesora es magnífica, o que tal madre pasa de todo, o que he apuntado a mi hijo a violín o a piano porque la música es muy buena para el desarrollo del pensamiento abstracto, en fin, una serie de chorradas para quedar bien, o simplemente para rellenar los silencios que se producen porque no nos conocemos demasiado. 


Y yo pienso... pobres niños, saturados de actividades extraescolares solamente para ocupar un espacio de tiempo durante el que los padres están trabajando, eso en el mejor de los casos, ya que hay padres que matriculan a sus hijos en un montón de actividades porque trasladan sobren sus niños su deseo de lo que les gustaría haber sido y no pudieron, sin darse cuenta que están educando monstruitos que en su futuro probablemente tendrán algún trauma, porque los niños de 6-7 años necesitan jugar. Necesitan relacionarse con otros niños, necesitan estar en contacto con gente, desarrollar sus habilidades sociales, de psicomotricidad, desarrollar sus gustos, sus aficiones, pero con tranquilidad, no hay prisa. Tienen que aprender cuáles son los verdaderos valores importantes de la vida para que en el futuro sean personas íntegras, completas y lo más importante, felices. Uno puede ser muy inteligente, tener muchos conocimientos, pero ser un inepto social y emocional y desde luego a mí eso no me compensa.


Trabajando en el colegio
Mi hijo, por ahora, no va a actividades extraescolares, pienso que con las horas que están en el colegio más la cantidad de deberes que les mandan (que esa es otra), por ahora es suficiente. Ya tendrá tiempo de especializarse en cosas que le gustan. Prefiero que el resto del tiempo juegue con sus amigos de nuestra urbanización, o con sus juguetes, o que lea, o que dibuje...es decir, que tenga tiempo libre y desarrolle de esta manera sus gustos. 
JUGAR
Por supuesto esta es mi manera de pensar y admito que estoy en contra del sistema educativo en España, totalmente anticuado y que lo único a lo que lleva es a la competitividad y al estrés desde que somos muy pequeños. Pero bueno, este es otro interesante debate que conllevaría otro post. Quizá algún día lo desarrolle mejor y más claramente.




...y mientras tanto a esperar a ver cuándo será la siguiente fiesta de cumpleaños del cole. Bueno, al menos esta vez no seré una de las anfitrionas,¡¡uuff!!


Hasta la próxima,
E.

jueves, 12 de enero de 2012

Relación de dependencia: El vampiro

El vampiro

Charles Baudelaire
Tú que, como una puñalada,
en mi pecho doliente entraste,
y cual rebaño de demonios
viniste loca, engalanada,




para de mi alma sometida
hacer tu lecho y tu dominio;
-infame a quien me encuentro atado
como el forzado a su cadena,




y el jugador tenaz al juego,
y como el borracho a la botella,
y a los gusanos la carroña,
-¡sí, maldita, maldita seas!




Yo supliqué a la espada rápida
para ganar mi libertad,
y dije al pérfido veneno
que ayudara a mi cobardía.




Mas, ¡ay!, la espada y el veneno
me desdeñaron y me han dicho:
"No eres digno de redimirte
de tu maldita esclavitud,


¡Imbécil!- ¡Si de su dominio
nuestros esfuerzos te librasen,
tus besos resucitarían
el cadáver de tu vampiro!"


Charles Baudelaire (Las flores del mal)


martes, 10 de enero de 2012

El Canto de la Lluvia

Mesopotamia
Hola amigos, hoy toca un poema. Uno de mis poemas y poetas favoritos en lengua árabe, de origen iraquí:

El Canto de la Lluvia
Tus ojos, dos bosques de palmeras al alba,
o dos solas colinas que la luna abandona.
Tus ojos, si sonríen, vivifican las viñas,
ponen luces en danza...como lunas de un río
que el remo turba suave a la hora del alba,
como si palpitaran en sus cuencas estrellas...


Naufragan en tinieblas de diáfana tristeza,
igual que el mar se ofrece cubierto por la tarde:
tibieza del invierno, tiritar del otoño,
muerte y nacimiento, tinieblas y luz.
Se despierta en mi alma la convulsión del llanto
y un éxtasis salvaje oprime el firmamento,
el éxtasis de un niño al que amedranta la luna.
Río Tigris-Eúfrates


Como si el arco iris se bebiese las nubes,
y gota a gota se fundiera en la lluvia...
Los niños retozaban bajo los emparrados
y en el silencio de pájaros, en las ramas, picoteaban
el canto de la lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
La tarde bostezaba. Las nubes sin descanso
vertían y vertían el peso de sus lágrimas,
como un niño que insomne delirara en la noche
en busca de su madre-cada mañana ausente
desde hace ya un año. Él pregunta incansable,
más le dicen: "mañana, mañana volverá..."
Ha de volver.
Aunque los camaradas susurran que está aquí,
que al pie de la colina duerme un sueño de tumbas,
que traga seca la tierra y bebe de la lluvia,
como un gris pescador que recoge sus redes
y maldice las aguas y el destino, extendiendo
su canto a la región donde duerme la luna.
Lluvia...
Lluvia...
¿Conoces la tristeza que transmite la lluvia,
como hasta desplomarse el canalón borbotea,
qué soledad padece por ella el solitario?
Eterna -como el hambre, la sangre derramada,
el amor y los niños, los muertos-, así es la lluvia.
Tus pupilas me acechan en la noche lluviosa
y por las aguas del Golfo enjugan los relámpagos
-con madreperlas y estrellas- las riberas de Iraq,
como si preludiasen la salida del sol.
Sobre ellas, de sangre, la noche extiende su manto.
Y desde el Golfo grito:"¡Oh, Golfo,
dador de mil corales, de muerte y madreperlas!"
Entonces vuelve el eco,
Río Eúfrates- Iraq
igual que los sollozos:
"¡Oh, Golfo,
de muerte y madreperlas..."


Entreoigo al Iraq que se arma de truenos
y atesora relámpagos por llanos y montañas,
hasta que el fin el pueblo dilacere su sello:
No dejaron los vientos rastro de Zamud(1)
a lo largo del valle.
Entreoigo palmeras que se beben la lluvia,
gemir a las aldeas, cómo los emigrantes
desafían con velas y remos las tormentas
que atruenan sobre el Golfo, mientras alzan su canto:
"Lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
Mas hambre en el Iraq.
El tiempo de cosecha lo reviste de frutos
para hartazgo tan sólo de cuervos y langostas,
para inútil molienda de piedrecilla y grano,
rueda que gira en los campos...empujada por el hombre.
Lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
Qué de lágrimas derramadas la noche del exilio.
Nos excusamos-temiendo las críticas- con la lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
Y desde nuestra infancia los cielos se oscurecen
al llegar el invierno,
y llueve a cántaros.
Cada año -los campos en flor- pasamos hambre.
No para por Iraq un sólo año sin hambre.
Lluvia...
Lluvia...
Lluvia...
Cada gota de lluvia
es rojo o amarillo en botón de una flor.
Cada lágrima de los hambrientos y desnudos,
cada gota caída de sangre del esclavo,
es como una sonrisa que espera otros labios,
o un pezón sonrosado en boca del nacido
en un joven mañana donador de la vida.
Lluvia...
Lluvia...
Golfo Arábigo
Lluvia...
Con la lluvia el Iraq se cubrirá de hierba..."


Y desde el Golfo grito:"¡Oh, Golfo...
dador de mil corales, de muerte y madreperlas!"
Entonces vuelve el eco,
igual que los sollozos:
"Oh, Golfo,
de muerte y madreperlas."
Constante, el Golfo extiende sus abundantes dones
sobre la arena: amargas espumas, madreperlas,
y el ajado esqueleto de un triste náufrago
emigrado que aún hoy se bebe la muerte
en las fauces del Golfo y sus profundidades.
Mientras, en el Iraq, mil sierpes se beben el néctar
de la flor que el Eúfrates rocía.
Más oigo el eco,
suena en el Golfo:
"Lluvia.
Lluvia..
Lluvia...
Cada gota de lluvia
es rojo o amarillo en botón de una flor.
Cada lágrima de los hambrientos y desnudos,
cada gota caída de sangre del esclavo,
es como una sonrisa que espera otros labios,
o un pezón sonrosado en boca del nacido
en un joven mañana, donador de la vida."


Y llueve a cántaros...


(1) Zamud: tribu preislámica devastada por la cólera de Dios (N. del T.)


Badr Shâker As-Sayyâb (poeta iraquí, 1926-1964)
Traducción: Luis Miguel Cañada

jueves, 22 de diciembre de 2011

Mi experiencia con una auténtica secta

Alucinante, ¿a que sí?, pues no, la verdad es que de alucinante no tiene nada. Si preguntas a la gente que sigue en ella, en la secta, se reirán y dirán que de secta nada, que es la mejor Clínica de Psicoterapia de Madrid, que las locas son las chicas que se han ido. Pero no, de eso nada de nada, después de reflexionar muchísimo sobre el tema, he llegado a la conclusión de que mi anteriormente amada y actualmente odiada Clínica, de nombre pongamos A., es una secta con todas sus características.




Pues A. es una clínica especializada en trastornos de la conducta alimentaria, por eso la mayoría de pacientes son chicas, pero tratan cualquier tipo de trastorno. De hecho, yo llegué con mi fobia social, que he comentado en algún post anterior y me dijeron que podían tratarme, además añadieron, que mi caso tenía muy buena pinta. La razón que me dieron fue que yo sabía muy bien lo que me pasaba, no como otras personas que llegaban diciendo que estaban ahí por su familia, pero que realmente ellas no tenían ningún problema. Era muy positivo, según ellos, que yo admitiera que tenía un problema.

Esto fue cuando yo tenía unos 28 años y he permanecido allí hasta los 39, hasta este año en mayo, más o menos. Es decir, se han llevado 10 años de mi vida, haciendo que pensara que si seguía a rajatabla lo que ellos me decían, me pondría bien. Pero no, qué va, una vez que entras es muy difícil salir, y desde luego, si sales, no sales curada. Hay chicas que han salido de allí con un alta médica, del dueño de A., al que llamaremos D., y que pasados unos meses han vuelto a estar mal.

En primer lugar, de lo único de lo que es especialista D. es de T.C.A.'s (Trastornos de la Conducta Alimentaria), en este tema me parece, desde mi modesta opinión, que funcionaba bien. El problema es la comorbilidad, es decir, que el T.C.A., viene como consecuencia de otros problemas: baja autoestima, inseguridad, trastorno obsesivo-compulsivo, fobia social, trastorno bipolar, etc...y D. podía mejorar la situación del T.C.A., pero cuando salía a la luz el 2º problema, la raíz de todo, eso ya era otra cosa...El problema se estancaba, se angostaba, se enraizaba y aunque en A. nos decían que el problema iba a mejor, era mentira, totalmente falso, pero nos lo creíamos, porque D. para nosotros era Dios y nunca nos diría mentiras, nunca nos fallaría, nunca nos abandonaría sin curarnos, ja, ja, ja...qué ilusas.

Yo he intentado salir de allí muchas veces, pero era tal mi confianza en D., que siempre volvía a pensar que la culpa de no mejorar era mía, que hacía mal las cosas que tenía que hacer, ¿pero cómo lo iba a hacer bien, si tenía Fobia Social y me ponían de compromiso quedar con gente? Para mí era una pesadilla, pensar que siempre hacía mal las cosas, que por eso no mejoraba...mi autoestima realmente cada vez se estaba yendo más abajo. Mi vida no me importaba nada, me quería morir, tuve algún intento de suicidio y a ellos, porque no sólo estaba D. que es psiquiatra, sino muchas psicólogas, no les importaba nada. No hablaban conmigo sobre el tema...el tema del suicidio se trataba como un tabú en una clínica psiquiátrica y llena de psicólogas, yo lo flipo, lo sigo flipando...si no se trata ahí, dónde hablas de que te quieres morir, ¿en un blog?..




No sé qué fue lo que me hizo reaccionar, quizás el estar allí casi tres días a la semana, más el quedar dos días al mes a comer con las chicas del grupo terapéutico, durante diez años y que cada vez me encontrara peor...el dejar de ver como un dios a D., algún fallo que cometieron en su red perfectamente construida...no lo sé, pero hubo algo que me hizo escapar de allí. ¡Ah!, ya recuerdo, una amiga mía de A., que ya había dejado la clínica años antes, porque fue mucho más inteligente que yo. Esa chica, un día en que me quejé de algo de la clínica en Facebook, en un tono un poco subidito porque ya estaba hasta el co..., ella me mandó un mensaje, me dijo que ella había ido a otra psicóloga y que estaba mucho mejor, que A. era una secta, que le daba pena el dinero que nos estaba robando D., etc...todo con muchísima razón. Este mensaje, junto con lo harta que ya estaba y mis propios razonamientos, pocos, que aún me quedaban sanos, me dio el empuje suficiente para dejar A., eliminar los teléfonos, direcciones de mail, facebook, direcciones de casas de cualquier persona relacionada con ellos, porque yo me conocía, y ya lo había dejado antes, muchas veces, y luego volvía,... pero esta fue la definitiva. 

Ahora estoy con la psicóloga con la que se curó mi santa amiga de Facebook, y estoy mucho mejor, todo es más normal, más natural, no hay órdenes ni castigos, no hay humillaciones como las hay en A.

Cuando he hablado de la perfecta red que han construido, me refiero, a que meten en A. a todos tus conocidos, a tus familiares, amigos, maridos o novios y les explican muy bien el maravilloso trabajo que hacen, lo que estás mejorando, que necesitas al grupo terapéutico para salir del agujero, de esa manera, les tienen de su lado y si tú te quejas algún día de ellos, tu propia familia te dice que es que estás pasando un bajón, pero que todo mejorará. 

De todas formas creo que si no fuera por el grupo, sería más fácil salir de allí. Todas pertenecemos a un grupo de terapia guiados (horrorosamente mal) por una psicóloga, recién titulada para que no se les ocurra subírsele a la chepa a D. Hay distintos grupos, pero todos funcionan igual. Todas teníamos que hacer 1 llamada telefónica a dos chicas del grupo cada día (es decir dos llamadas diarias a alguien del grupo), más las que tú recibías de otras chicas que te llamaban a tí. La cosa era que estábamos enteradísimas de lo que le pasaba a cada una cada día. Si alguien estaba mal, se mandaba un sms diciendo que tal o cual chica estaba mal y se la machacaba a llamadas. De esta manera, si estabas mal, te encontrabas apoyada y pensabas siempre que las chicas del grupo tenían la razón, aunque no la tuvieran, ya que el contestar todas a una era bastante apabullante. Conmigo eso no funcionaba mucho, porque cuando no me encontraba bien de ánimo, no cogía las llamadas, lógico en una fóbica social, quizás también por eso pude escapar de allí, porque mi grado de confianza en la gente del grupo no era tan alto como el que podían tener otras chicas, que parecía que tenían que pedir ayuda para saber el color de bragas que tenían que usar para salir de casa, y si no la conseguían, preferían no salir por si se equivocaban. Es decir, se creaba una relación de dependencia con el grupo y con los terapeutas totalmente insana. En lugar de hacerte más independiente, más segura, con una autoestima sana, ocurría todo lo contrario, y lo malo es que hasta que no he salido de allí, no me he dado cuenta. Y si yo les diera mi punto de vista ahora mismo a las chicas que siguen dentro, no me creerían, al contrario, pensarían que estoy fatal de lo mío...




Mientras tanto este D. se está montando en el dólar con el chollo y yo me he pasado 10 años de mi vida dándole mi dinero a cambio de ponerme más enferma y lo que más me duele, no tener dinero para lo que más me gusta...viajar. Calculad, pero yo pagaba todos los meses unos 540€, y estuve allí unos 10 años, pues eso, que no lo quiero ni pensar.

Podría contar muchas más cosas, hasta escribir un ensayo completo sobre cómo funcionan este tipo de sectas. Pero no creo que nunca lo haga, soy una superviviente y punto, no quiero ir más allá.

Estas cosas son muy difíciles de probar, y además aún estoy muy débil emocionalmente, pero ya somos un grupito de chicas las que estamos dispuestas a denunciarle, no sé,....ya veremos. Es algo que está ahí, lo de la denuncia, aunque él no iba a sufrir lo mismo, ni siquiera parecido a lo que nos ha hecho sufrir él a nosotras.

Lo mejor de todo es que actualmente, hoy no porque estoy un poco de bajón, pero ya casi nunca me acuerdo de ninguno de estos fantasmas del pasado.


Esta foto se la dedico a A. y a todo el personal que trabaja allí (espero no herir susceptibilidades de mis seguidores):





Hasta la próxima,
E.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Lomografía


Hola a todos,

En primer lugar, gracias a mis nuevos seguidores, estoy muy contenta de que me hayáis dado la oportunidad de entrar en vuestras vidas, mejor dicho, de que entréis en la mía, a través de este blog.

Como ya os he contado, ha nacido en mí una nueva afición que es la fotografía. En principio empecé con Instagram una de las app de iPhone y eso me ha servido para mirar la vida desde otra perspectiva, como una posibilidad de guardar momentos que yo considero interesantes en forma de fotografía. 
A partir de IG, comencé a meterme en páginas de Internet relacionadas con la fotografía, y descubrí una que me apasionó: www.lomography.com  

Así descubrí lo que era la Lomografía, algo que no tenía ni idea de que existía. Probablemente lo conozcáis, pero os lo explico en pocas palabras por si acaso estáis en la misma situación en la que estaba yo hace unos meses.
Pues bien, el fenómeno Lomográfico comenzó en las calles de San Petersburgo en 1982. En aquella época el Ministro de Defensa e Industria de la URSS y su camarada el director de LOMO, la fábrica rusa de armas y artículos de óptica, examinaron una cámara japonesa que tenía una lente nítida de cristal, una gran sensibilidad a la luz y una robusta carcasa. Al percatarse del potencial extremo de esta mini-cámara, dieron órdenes de copiar inmediatamente el diseño y mejorarlo, con objeto de producir la mayor cantidad posible para el gozo y disfrute del pueblo soviético. Decidieron entonces que cada respetable camarada comunista debería poseer una LOMO Kompakt Automat. Así nació la LOMO LC-A.
Casi una década después, la popularidad de la LOMO LC-A estaba de capa caída, pero un grupo de estudiantes austríacos, en un viaje a Praga, se encontraron con esta adorable cámara, en algunas tiendas de fotografía antiguas. Compraron un par para divertirse, las cargaron con películas y comenzaron a disparar de todas formas. Dispararon desde arriba, con la cámara entre las piernas, desde la cadera, e incluso a veces no miraban por el visor.
Después de revelar los carretes, se encontraron con una verdadera sorpresa: miles de imágenes divertidas, tristes y estridentes de su pequeña aventura, con enfoques y desenfoques maravillosos. Era la vida en vivo en la República Checa. Las imágenes eran increíbles. Todos los presentes se vieron sobrecogidos por una aplastante sensación de alborozo como nunca antes habían experimentado.
Lo que ocurrió después era de esperar. Al ver las increíbles fotos, amigos, familiares, extraños, ¡todos querían tener su propia cámara LOMO! En 1992 se fundó la Sociedad Lomográfica (Lomographische Gesellschaft), con el fin de llevar el mensaje de la LOMOGRAFÍA a todos los rincones del planeta.
La esencia de la Lomografía son las fotografías: potentes, intensas, alocadas, crudas, únicas, tremendas, excitantes, sexys.
                                     

































La Lomografía se trata enteramente de fotografías. No hay nada superior a la sensación de sumergirse visualmente en una piscina de lomografías brillantes, nuevas y de dulce aroma. Mis fotos, tus fotos, las fotos del mundo, fotos de momentos efímeros, de pasiones secretas, aburridas, de momentos impactantes, de dedos de pie, de cosas absurdas difuminadas. De todo. La Lomografía recopila, atesora y presenta todo esto.
¿A que es alucinante?, pues me gusta tanto la idea que me he comprado una cámara lomográfica. Es de las más baratas, porque aparte de no tener dinero para una LOMO LC-A (que me compraré en el futuro), quería asegurarme de que efectivamente esto de la Lomografía es para mí. Ya he terminado un carrete y medio, todavía no lo he revelado, espero que al menos alguna salga bien. Cuando las revele ya os contaré e incluso os enseñaré alguna...
Otra cosa interesante de la Lomografía es que tienen "10 Reglas de Oro" y son geniales, captan el lema "¡No pienses, dispara!, totalmente lo contrario a la fotografía tradicional:

1. Lleva tu cámara siempre contigo.

2. Utilízala siempre: de día y de noche.

3. La Lomografía no interfiere en tu ritmo de vida, forma parte de él.

4. Dispara desde la cadera.

5. Acércate lo más posible a tus objetos de deseo lomográfico.

6. No pienses.

7. Sé rápido.

8. No necesitas saber de antemano lo que ha captado la película.

9. Luego tampoco (es decir, no sabrás porqué te han salido algunas lomografías, ni ciertos efectos.)

10. Pasa de las normas.

Me imagino que los fotógrafos más ortodoxos estarán en contra de la Lomografía. A mí, sin embargo, me encanta. Es la libertad total, con resultados inesperados y sin la presión de tener que sacar fotografías excepcionales. Es mucho más divertido, más vital y creativo. Aunque, por supuesto, estoy aprendiendo a hacer fotografías "ortodoxas", porque lo que me gusta es la fotografía en general...

... Pero la Lomografía tiene un encanto especial...

 *Todas las fotos tomadas de www.Lomography.com

Hasta pronto,
E.