sábado, 27 de octubre de 2012

Chicho Sánchez Ferlosio: Preguntitas sobre Dios



Un día pregunté yo, abuelo, ¿dónde está Dios?
Un día pregunté yo, abuelo, ¿dónde está Dios?
Me miró, se puso triste y nada me respondió.
Mi abuelo murió en la mina, sin rezo ni confesión,
color de sangre minera, tiene el oro del patrón,
color de sangre minera, tiene el oro del patrón.

Un día pregunté yo, padre, ¿qué sabes de Dios?
Un día pregunté yo, padre, ¿qué sabes de Dios?
Me miró, se puso serio y nada me respondió.
Mi padre murió en el monte, sin doctor ni confesión,
y lo enterraron los indios, flauta de caña y tambor,
y lo enterraron los indios, flauta de caña y tambor.

Mi hermano vive en el bosque, y no conoce una flor.
Mi hermano vive en el bosque, y no conoce una flor.
Sudor, malaria y serpientes, la vida del leñador,
y que naide le pregunte si sabe dónde está Dios,
por su casa no ha pasado, tan importante señor,
por su casa no ha pasado, tan importante señor.

Yo canto por los caminos y cuando estoy en prisión.
Yo canto por los caminos y cuando estoy en prisión.
Oigo las voces del pueblo, que canta mejor que yo:
Hay una cosa en el mundo, más importante que Dios,
y es que naide escupa sangre, pa que otro viva mejor,
y es que naide escupa sangre, pa que otro viva mejor.

Que Dios vela por los pobres, tal vez sí y tal vez no.
Que Dios vela por los pobres, tal vez sí y tal vez no,
pero es seguro que almuerza en la mesa del patrón.

Belle and Sebastian: The boy with the arab strap


A mile and a half on a bus takes a long time
The odour of old prison food takes a long time to pass you by
When you've been inside
Day upon day of this wandering gets you down
Nobody gives you a chance or a dollar in this old town

Hovering silence from you is a giveaway
Squalor and smoke's not your style
"I don't like this place"
We better go
Then I compare notes with your older sister
I am a lazy gett, she is as pure as the cold driven snow
She accepts my confession

What did you learn from your time in the solitary
Cell of your mind?
There was noises, distractions from anything good
And the old prison food
Colour my life with the chaos of trouble
Cause anything's better than posh isolation
I missed the bus
You were laid on your back
With the boy from the arab strap
With the boy from the arab strap

It's something to speak of the way you are feeling
To crowds there assembled
Do you ever feel you have gone too far?
Everyone suffers in silence a burden
The man who drives minicabs down in Old Compton
The Asian man
With his love hate affair
With his racist clientele

A central location for you is a must as you stagger about making free with your lewd and lascivious boasts
We know you are soft cause we've all seen you dancing
We know you are hard cause we all saw you drinking from noon
Until noon again
You're the boy with the filthy laugh
You're the boy with the arab strap

Strapped to the table with suits from the shelter shop
Comic celebrity takes a back seat as the cigarette catches
And sets off the smoke alarm
What do you make of the cool set in London?
You're constantly updating your hit parade of your ten biggest wanks
She's a waitress and she's got style
Sunday bathtime could take a while

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Una milla y media dentro de un autobús es mucho tiempo
El olor a comida de vieja prisión tarda mucho tiempo en irse de ti
Cuando has estado dentro
Día tras día este vagabundear deprime
Nadie te da una oportunidad ni un dólar en esta vieja ciudad

Aspirar tu silencio es un regalo
La miseria y el humo no son tu estilo
“No me gusta este sitio”
Mejor nos vamos
Entonces comparo notas con tu hermana mayor
Soy un gilipollas perezoso, ella es tan pura como la nieve fría
Ella acepta mi confesión

¿Qué aprendiste de tu época en la solitaria celda de tu mente?
Había ruidos, distracciones de cualquier cosa que fuera buena
Y la comida de vieja prisión
Colorea mi vida con el caos de los problemas
Porque cualquier cosa es mejor que este supremo aislamiento
Perdí el autobús
Estabas apoyada en tu espalda
Con el chico de la bandolera árabe
Con el chico de la bandolera árabe

Hay algo que decir sobre cómo te sientes
A las multitudes allí reunidas
¿Alguna vez sientes que has llegado demasiado lejos?
Todo el mundo sufre en silencio alguna carga
El hombre que conduce minitaxis en Old Compton
El hombre asiático
Con su historia de amor odio
Con su racista clientela

Un lugar céntrico es una obligación para ti mientras titubeas al liberar tus obscenas y lascivas cuentas
Sabemos que eres flojo porque todos te hemos visto bailar
Sabemos que eres duro porque todos te hemos visto beber desde el mediodía hasta el mediodía siguiente
Eres el chico con la risa sucia
Eres el chico con la bandolera árabe

Atado a la mesa con trajes de la tienda refugio
El famoso de comic coge un asiento de atrás mientras el cigarrillo alcanza y enciende la alarma de humos
¿Qué opinas del conjunto de moda en Londres?
Estás continuamente actualizando el hit parade de tus diez mejores pajas
Ella es una camarera y tiene estilo
La hora del baño del domingo podría durar un rato

(Trad. Esther Pérez de Vargas)



jueves, 15 de marzo de 2012

Canciones de Amancio Prada: El Enamorado y la Muerte

Dedicada a mi tía abuela por parte de padre, Enriqueta Novo Castaño, que ha fallecido esta mañana tras vivir toda su vida en O Porto do Barqueiro, un maravilloso pueblo del norte de La Coruña. A ella le encantaba Amancio Prada.
Hasta siempre querida Quetita, te quiero mucho.


Enriqueta
El Enamorado y la Muerte


Yo me estaba reposando
anoche como solía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos se dormían.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.

-¿Por dónde has entrado, amor?
¿Por dónde has entrado, vida?
Cerradas están las puertas,
ventanas y celosías.

-No soy el amor, amante:
La muerte que Dios te envía.
-¡Oh muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!

-Un día no puedo darte,
una hora tienes de vida.
Muy deprisa se levanta,
más deprisa se vestía.

Ya se va para la calle,
en dónde su amor vivía.
-Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta niña!

-¿La puerta cómo he de abrirte
si no es la hora convenida?
Mi padre no fue a palacio,
mi madre no está dormida.

-Si no me abres esta noche,
ya nunca más me abrirías;
la muerte me anda buscando,
junto a ti vida sería.

-Vete bajo la ventana
donde bordaba y cosía,
te echaré cordel de seda
para que subas arriba,
si la seda no alcanzare,
mis trenzas añadiría.

Ya trepa por el cordel,
ya toca la barandilla,
la fina seda se rompe,
él como plomo caía.

La Muerte le está esperando
abajo en la tierra fría:
Vamos, el enamorado,
la hora ya está cumplida.

martes, 6 de marzo de 2012

Canciones de Georges Moustaki: Ma liberté

Ma Liberté

Ma liberté
longtemps je t'ai gardée
comme une perle rare.
Ma liberté
c'est toi qui m'as aidé
a larguer les amarres
pour aller n'importe oú,
pour aller jusqu'au bout
des chemins de fortune,
pour cueillir en rêvant
une rose des vents
sur un rayon de lune

Ma liberté
devant tes volontés
mon âme était soumise.
Ma liberté
je t'avais tout donné,
ma dernière chemise.
Et combien j'ai souffert
pour pouvoir satisfaire
tes moindres exigences,
j'ai changé de pays
j'ai perdu mes amis
pour gagner ta confiance

Ma liberté
tu as su désarmer
toutes mes habitudes.
Ma liberté 
toi qui m'as fait aimer
même la solitude.
Toi qui m'as fait sourire
quand je voyais finir
une belle aventure.
Toi qui m'as protégé
quand j'allais me cacher
pour soigner mes blessures

Ma liberté 
pourtant je t'ai quittée
une nuit de décembre.
J'ai déserté
les chemins écartés,
que nous suivions ensemble
lorsque sans me méfier,
les pieds et poings liés
je me suis laissé faire,
et je t'ai trahie pour
une prison d'amour
et sa belle geôlière.

Et je t'ai trahie pour
une prison d'amour
et sa belle geôlière

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Mi libertad

Mi libertad
mucho tiempo te he guardado
como si fueras una perla rara.
Mi libertad
fuiste tú la que me ayudó
a largar amarras
para ir a cualquier lugar,
para ir hasta el final
de caminos improvisados,
para recoger soñando
una rosa de los vientos
sobre un rayo de luna.

Mi libertad,
ante tus deseos
mi alma era sumisa.
Mi libertad
te había dado todo,
hasta mi última camisa.
Y cuánto he sufrido
para poder satisfacer
todas tus exigencias,
cambié de país,
perdí a mis amigos,
para ganar tu confianza.

Mi libertad
supiste desarmar
todas mis costumbres.
Mi libertad
tú que me hiciste amar
incluso a la soledad.
Tú que me hiciste sonreír,
cuando yo veía acabar
una bella aventura.
Tú que me protegiste
cuando yo me escondía
para curar mis heridas.

Mi libertad
sin embargo te dejé
una noche de diciembre.
Deserté
de los caminos apartados,
esos que seguíamos juntos
cuando sin desconfiar,
atado de pies y manos
me dejé llevar,
y te traicioné
por una cárcel de amor
y su bella carcelera.

Y te traicioné
por una cárcel de amor
y su bella carcelera.

martes, 21 de febrero de 2012

Canciones de Léo Ferré: Veinte años




Veinte años
Cuando tienes veinte años la experiencia es algo extraño,
te da igual ocho que ochenta, el futuro te lo inventas,
el amor es para siempre, todo ocurre de repente, 
con mochila y en vaqueros te comes el mundo entero.


Tu cara por equipaje, si es bonita es como un traje,
y si es fea te da igual, tú te ves fenomenal,
lo dejas todo al azar, todo lo quieres probar,
Piscis, Leo, Sagitario...te da igual el calendario.


Cuando tienes veinte años es por mayo, siempre mayo,
un sin fin de primaveras, si hace frío ni te enteras,
cada amor es una apuesta en plan Romeo y Julieta,
luego enciendes un pitillo, todo aquel fuego era brillo.


Tu cara por equipaje en medio del oleaje,
oyes la voz interior, es un rollo superior,
no ves forma de apagar esa radio de ultramar,
cuando en medio de la noche lloras con cara de póker.


Cuando tienes veinte años una rosa entre los labios,
que enseguida se marchita y antes de morir te excita,
cuando se ama es todo o nada, nunca es todo, nunca es nada,
nada te puede alarmar cada día al despertar.



Tu cara por equipaje, echas mano al maquillaje,
cuando solo ante el espejo notas que te has hecho viejo,
no es un problema, proclamas, no hay edad cuando se ama,
guarda tu niño de antaño, siempre tendrás veinte años.


Guarda tu niño de antaño...siempre tendrás veinte años...





Versión de Amancio Prada en "Vida de Artista. Canciones de Leo Ferré"



jueves, 16 de febrero de 2012

El río*

(Elijo este relato de Julio Cortázar porque tiene algo que ver conmigo, un vago reflejo en el personaje femenino, y porque es brillante)


Y sí, parece que es así, que te has ido diciendo no se qué cosa, que te ibas a tirar al Sena, algo por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez me tira hacia abajo. Entonces está bien, qué me importa si te has ido, si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a ahogar en el Sena, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras.
Me das risa, pobre. Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de tournées de provincia, uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose a los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacerle), o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos, y creo que al final me duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme.
Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estuviera tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te cubre a medias, mis dedos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta, inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote, pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa, pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mi mismo. Tengo que dominarte lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial), sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos.

*Julio Cortázar, "El final del juego" en "Cuentos Completos I (1945-1966)" , pags. 313-315. Ed. Alfaguara. Santillana Ediciones Generaless, 2010

jueves, 19 de enero de 2012

Las fiestas de cumpleaños de mi hijo

El pasado sábado celebramos el cumpleaños de mi hijo mayor con sus compañeros de clase. Es la tercera fiesta que celebramos. La primera fue en petit comité, simplemente con su hermano, su padre y yo. La segunda fue con la familia un poco más ampliada incluyendo tíos y primos; y la tercera fue la del pasado sábado, con sus compañeros de clase más sus padres y madres, ¡Dios, qué horror!


No soporto este tipo de fiestas multitudinarias. Lo único bueno es que se juntan los niños que cumplen años en el mismo mes y en el siguiente y lo celebran todos a la vez en una única fiesta, así nos ahorramos unos cuantos cumples. Menos mal, si no, tendríamos unos 24 cumpleaños durante el curso escolar...¡insoportable!


El caso es que te tienes que juntar con gente tan variada como desconocida y si encima eres una de las anfitrionas es lo peor de lo peor porque tienes que estar pendiente de que la gente se sienta a gusto. Un evento al que no te apetece nada ir y en el que encima tienes que disimular que te lo estás pasando genial y que estás super feliz porque es la fiesta de cumpleaños de tu hijo. A veces me pregunto si es que no seré una buena madre por no disfrutar de estos momentos.


En este tipo de fiestas el único tema de conversación son los hijos, el colegio, las tareas extraescolares, lo bien que se les da a todos el fútbol o el inglés, o que tal profesora es magnífica, o que tal madre pasa de todo, o que he apuntado a mi hijo a violín o a piano porque la música es muy buena para el desarrollo del pensamiento abstracto, en fin, una serie de chorradas para quedar bien, o simplemente para rellenar los silencios que se producen porque no nos conocemos demasiado. 


Y yo pienso... pobres niños, saturados de actividades extraescolares solamente para ocupar un espacio de tiempo durante el que los padres están trabajando, eso en el mejor de los casos, ya que hay padres que matriculan a sus hijos en un montón de actividades porque trasladan sobren sus niños su deseo de lo que les gustaría haber sido y no pudieron, sin darse cuenta que están educando monstruitos que en su futuro probablemente tendrán algún trauma, porque los niños de 6-7 años necesitan jugar. Necesitan relacionarse con otros niños, necesitan estar en contacto con gente, desarrollar sus habilidades sociales, de psicomotricidad, desarrollar sus gustos, sus aficiones, pero con tranquilidad, no hay prisa. Tienen que aprender cuáles son los verdaderos valores importantes de la vida para que en el futuro sean personas íntegras, completas y lo más importante, felices. Uno puede ser muy inteligente, tener muchos conocimientos, pero ser un inepto social y emocional y desde luego a mí eso no me compensa.


Trabajando en el colegio
Mi hijo, por ahora, no va a actividades extraescolares, pienso que con las horas que están en el colegio más la cantidad de deberes que les mandan (que esa es otra), por ahora es suficiente. Ya tendrá tiempo de especializarse en cosas que le gustan. Prefiero que el resto del tiempo juegue con sus amigos de nuestra urbanización, o con sus juguetes, o que lea, o que dibuje...es decir, que tenga tiempo libre y desarrolle de esta manera sus gustos. 
JUGAR
Por supuesto esta es mi manera de pensar y admito que estoy en contra del sistema educativo en España, totalmente anticuado y que lo único a lo que lleva es a la competitividad y al estrés desde que somos muy pequeños. Pero bueno, este es otro interesante debate que conllevaría otro post. Quizá algún día lo desarrolle mejor y más claramente.




...y mientras tanto a esperar a ver cuándo será la siguiente fiesta de cumpleaños del cole. Bueno, al menos esta vez no seré una de las anfitrionas,¡¡uuff!!


Hasta la próxima,
E.